10 nov. 2017

"El Procés de la tormenta"


Se veía venir. España, una vez más, patas arriba. Esta vez por causa “del procés” catalán. Tarde o temprano tenía que llegar. Se veía venir todo.


Antes del 1-O en las calles ya se apreciaba un olor a catalanofobia, aunque era casi inapreciable. Tras el 1-O apesta mucho y fuerte. En las calles. En las redes. Todo se ha radicalizado. Todos se han radicalizado. Los de aquí, y los de allí. Sin embargo cómo cambia el tema en función de haber nacido y crecido aquí o allí. Es entonces cuando la vara de medir se balancea entre una leve colleja, como la que te puede dar una madre,  y un hastío de señores en nombre de la ley ensañándose a golpe de porra, y sonriendo tras un casco. Y claro, como los agentes de la autoridad son ejemplos a seguir, hordas de chavaladas patrias y algún que otro madurito salen en nombre de esa infame autoridad a repartir zurras. Que si es en nombre de España es bien.

> Si. Por si no lo habéis notado soy catalana. Pero tranquilidad, no es mi intención adoctrinar a nadie. De hecho, más allá de lo mencionado os diría que el panorama actual está siendo lo más cruelmente entretenido del año. Duro, sí. Pero Juego de tronos también lo es y sin embargo la mayor parte de la humanidad se ha vuelto absolutamente adicta a la serie. Llamadme loca, no os culpo.

El 1-O se desató la tormenta. Y nos cogió en la calle y sin paraguas.


Desde entonces intento abstraerme con televisión, radio, Internet, redes… Nada. No he encontrado más que Cataluña.

Me llama mi madre: Nena, mañana vente pa’ casa que te hago una paella. Y al día siguiente, ¡Ea!: "Paella con procés".

El 1-O se desató la tormenta. Y puede que en algunos lugares fuera incluso tormenta eléctrica y diera con algo altamente inflamable. Y se quemara. España en llamas y el Gobierno aprovechando para crear con ello una cortina de humo maravillosa. Qué bonito caos.

Una tormenta que se ha llevado por delante información de lo más valiosa sobre hechos de interés general acaecidos en el país y que han pasado desapercibidos mientras se señalaba a Cataluña y al recién estrenado 155.

Una tormenta que ha arrasado con el derecho del ciudadano a recibir información veraz. Y a ver. Y a entender. Pero sigamos señalando a Cataluña. Que el 21D hay elecciones, no vaya a ser que se resten votos en las encuestas y en las urnas.

Así pues, todo se ha ido cocinando a fuego lento desde los sótanos ocultos de las instituciones estatales, no vaya a ser que te me enteres.

De entre muchos temas, el gobierno ha reducido por 3r año consecutivo la inversión en sanidad, protección social y educación. Sube el paro en Cataluña, sube el paro en España y sube el precio de la luz. Que no es cosa menor. El precio de la luz alcanzó el pasado 24 de octubre el precio más alto de los últimos seis años.

Ardió Galicia con sus gentes y el Presidente no ofreció ayuda, pero ofreció sus condolencias.

Caso Gürtel. La fiscalía acredita la caja B del PP.

Y “M.”… ¡Que es Mariano Rajoy! Que este tema se las trae. M. Rajoy es de forma oficial: “Indiciariamente, sí.” Y yo solo veo Cataluña.

En ninguna portada de ningún periódico viene el caso M. Rajoy, y en las noticias solo políticos corrompidos apoyados por una corrompida UE, temerosa de tener que rescatar a otro país: España.

Caso Lezo, Caso Palma arena… Un no parar. Por supuesto el PP se opone a una regulación europea contra la corrupción. No puede ser de otra manera.

Salen a la luz oscuros secretos de negocios con armas con Arabia Saudí. Me viene a la cabeza una película: War Dogs (Juego de armas), de Todd Philips. Ni falta hace que la veáis, con leer la sinopsis tenéis suficiente.

La Fiscalía pide 2 años y 1 día de prisión, que parece una broma pesada, a cada uno de los 12 integrantes del grupo de hip-hop: La Insurgencia. 4800€ de multa por barba, y retirada de canciones “objetos del delito” de internet. Se conoce, pues, Que en la Fiscalía son más de copla.


¿No es de risa?


Parece que no hay vida más allá de la Tormenta.

El Rey Felipe VI haciendo su discurso en octubre. Millones de españoles desconcertados por el adelanto del discurso de Navidad. Cosas del cambio climático, oigan. Total, que: Una, grande, turca, atada y bien atada. Herencia del Caudillo, en paz descase. O no.

Adidas divide más aún esta España nuestra con la nueva camiseta de la “Sedición” Española. Sediciosos y republicanos. Cada vez es más retorcido el tema. ¡Maldita Adidas!

La Asamblea Andaluza declara que el 4 de diciembre proclamará su independencia y la creación de los Países Andaluces, incluyendo Murcia, el Algarve portugués y el Rif de Marruecos.

> España… un día de estos pierdes la cabeza, ¡hombre ya!

Para colmo, Pamela Anderson, seguro mito erótico de muchos de la militancia gubernamental, nos sale con que se solidariza con el pueblo catalán y el derecho a decidir. Y ver quién dice qué. Si ya está al caer que la nombren “La vigilante de la playa de Sant Pol de Mar”.

¡Si incluso se ha culpado al Procés de la Tormenta y la situación político social del momento de la ruptura de amistad entre Arévalo y Bertín Osborne!

Ñapa es. Ya lo decía Ska-P. Ñapa es y da igual cuando escuches la canción.

Si al final el Procés de la Tormenta ha llegado en el mejor momento y para ofrecernos lo mejor.

Ha ensalzado el género epistolar gracias a la correspondencia entre Rajoy y Puigdemont.

Se han generado nuevos puestos de trabajo en La Moncloa. Como el de Community manager de la Presidencia, al que le han asignado la función de tuitear en castellano, francés e inglés. Se conoce que Rajoy ha rechazado la función, que él de inglés no anda muy allá. Típico alumno aventajado con dificultades para el aprendizaje de una nueva lengua extranjera.

> Véase: “Nadal ishh my friend” o “Ishh very difficult todo eshhto”.
Ñapa es. Muy Ñapa.

Y ahora Carme Forcadell acata en el Supremo el 155 y dice que la DUI es Bromita. Angelicos. Tantos años viendo a Berto y Buenafuente y todavía no entendéis cómo es el humor catalán.

Desde mi humilde opinión, si de algo ha servido el procés es para darnos cuenta que vivimos en una demoGracia “de dos pares”.

Me consuela saber que toda esta movida nos está llenando a muchos el vacío que nos dejó juego de tronos con el final de la séptima temporada.

En honor a ello y para concluir, cito a Daenerys Targaryen y su frase más célebre (adaptada):

> “Soy El Procés de la Tormenta, de la casa Tarradelles, primero de su nombre, el que no arde. Señor de la república independiente de Cataluña y protector del reino. Virrey de los catalanes y los primeros segadors. Khal del gran mar Mediterráneo. Rompedor de cadenas, y Padre de Sediciosos”

En fin... 

Oremos.

¿Quién soy?

Harley

¡Hola! Soy Harley. 


Me presento brevemente. Aunque advierto que tal vez no sea el tipo de presentación que esperáis. Que soy muy de decepcionar.

¡Mira, ya he empezado!


Me conocen por ser bastante irritante. Mala, sarcástica, políticamente incorrecta y socialmente selectiva. Villana de manual y anti-heroína. Hasta aquí bien ¿Verdad?

Os pondré en antecedentes, pero que no cunda el pánico. Será rápido y sin dolor.

Antes de villana fui psiquiatra. Me conocían como Harleen Frances Soberana, y era una estudiante de psiquiatría sobresaliente. No es que quiera sonar pedante, pero así fue.

Tras licenciarme me ofrecieron trabajar como interna en el "Asilo Arkham" en Gotham City, y yo, más feliz que una perdiz, empecé allí mi primer año de residencia. 

Había hecho un trabajo de investigación sobre asesinos en serie, y a los jefes les gustó tanto que me asignaron el caso de una especie de payaso criminal, guapísimo el mozo, al que llamaban Joker. En nuestra primera sesión le insté a que me llamara Dra. Sobe, por aquello de la confianza médico-paciente. Él, que llevaba mucho tiempo en silencio, empezó a reír. Me preguntó si estaba coqueteando con el (Que sí) y luego intentó estrangularme. Estaba tan sexy… Me soltó de golpe, y de golpe me enamoré de él.

Empezamos a salir, le ayudé a escapar de Arkham y me pillaron. Revocaron mi licencia,  y me inhabilitaron como psiquiatra. 

Ya veis, todo muy romántico. Pero ese fue el punto álgido. Desde entonces, el caos. Que la rutina arrasa con todo lo que encuentra a su paso, ya se sabe, y fue así como mi Bichito empezó a tratarme con una indiferencia dantesca. 

Y no os cuento las batallitas con las que tuve que lidiar. Malas gentes de Gotham que enviaban mis ex jefes, que en lugar de darme un finiquito decidieron ponerle precio a mi cabeza. Demasiado poco, para mi gusto.

No os engañaré, entre unas cosas y otras acabé por volverme loca. Pero no una loca cualquiera... ¡que va!. Una loca ágil, resistente, entrenada en el campo del psicoanálisis, inconformista, rebelde e inmune al veneno. Esto último se lo debo una amiga eco-terrorista. Muy íntima, como mi hermana.

Me convertí en villana con demencia ocasional y enfermedad mental severa. Y ahora oigo voces continuamente.

Si, ya se. Me vendo mal. Pero oye, me cogéis en otro momento y os lo resumo con un "soy puro amor con mal carácter" y tira que te va. 

¿Cómo? ¿Que qué pretendo? (Perdón, las voces...)


Pretendo que este espacio sea un homenaje a aquellos que como yo, os encontréis en un limbo entre la cordura y la locura.

Un lugar donde hablar de actualidad, política y otros desvaríos desde un punto de vista subjetivo y disfrutarlo con un café o lo que apetezca. Donde podamos hacer pequeños los problemas. Aunque no sean nuestros. Y mejor si no son nuestros. Un territorio políticamente incorrecto donde el volverse loco sea lícito, pues hoy en día la locura es la única forma de mantenerse cuerdo.

No esperéis asiduidad, que soy la mala y es lo que hago. Y vale más contenido de calidad espaciado en el tiempo que mucho y malo. No esperéis cantidad. Lo mismo os escribo un libro de dimensiones bíblicas, que un terceto, que subo un vídeo. Lo que sí os aseguro que suba el contenido que suba, será presuntamente interesante. Pero vaya por delante que presuntamente, por si las moscas.

Siempre me haré responsable de lo que digo, de lo que entendáis... Ya otro gallo canta. Yo aviso.

Si habéis llegado hasta aquí significa que aceptáis de facto las condiciones del contrato. Lo que os da pleno derecho a formar parte del escuadrón y llamarme "La Sobe".

Dicho esto os hago un último juramento: Prometo seros fiel, y respetaros en la salud y en la blablablablaaaaa... Amén. Y ahora sed felices. Que total, locos ya estamos.

¿Veis? ¿Cómo no me vais a querer? 


> Os dejo todas mis redes en esta página. Echarles un ojo que alguna os gustará, digo yo. El Chef recomienda la primera de la carta. 






¡Os espero allí también!


¡BON APPETIT!


Harley Quinn doll